¿Como
obra el Espíritu Santo?

Intro.
A. Hay
mucha especulación y aun superstición en cuanto a la obra del Espíritu.
1. Dicen
que el Espíritu llama al pecador sin que éste lea la Biblia.
2. Dicen que
nuestros impulsos son del Espíritu. Al sentir algún impulso, dicen que es de
Espíritu sin tener prueba.
a. Alguien dijo,
"Sentí conmovido por el Espíritu a llamarle".
b. Otro dijo,
"El Espíritu me dijo que me mudara a Nueva York".
c. Peligros: Jeremías
17:9; Prov. 16:25
B. El Espíritu
no quiere que siempre nos enfoquemos en El, sino en Cristo (Juan 16:14).
1. Su propósito
es glorificar a Cristo y no está feliz cuando la gente habla más de El que de
Cristo.
I.
El Espíritu Obra hoy por medio de Su espada, la palabra de Dios (Ef. 6:17)
A.
Efesios 6:17 dice, "tomad también...la espada del Espíritu que es
la palabra de Dios".
B. ¡El
Espíritu tiene una espada y es por medio de ella que obra hoy en día!
C. La
contestación breve a las preguntas, ¿cómo el Espíritu nos guía? ¿cómo
convence al pecador? ¿cómo nos santifica? ¿cómo nos lava? etc. siempre es la
misma: ¡por medio de Su espada, la palabra de Dios!
--- La
Verdad Ilustrada: La Biblia dice que el Espíritu trae muchas bendiciones al
cristiano y algunos textos nos especifican como lo have: por medio de su
palabra.
·
Lo que have el Espíritu ¿Como lo have?
1. Nacemos de
nuevo del Espíritu (Juan 3:5-8). Nacemos de nuevo de la palabra (I
Pedro 1:23-25)
2. Somos lavados
por el Espíritu (I Cor. 6:11). Somos lavados por la palabra (Ef.
5:26).
3. Somos
santificados por el Espíritu (I Cor. 6:11). Somos santificados por la
palabra (Juan 17:17).
--- El Espíritu
nos convierte por medio del evangelio (la palabra).
*
"En Cristo Jesús os engendré por medio del evangelio" (I Cor.
4:15).
* "...El
os llamó mediante nuestro evangelio..." (II Tes. 2:13,14).
* "El
nos hizo nacer por la palabra de verdad..."(Sant. 1:18).
* "La fe
viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios". (Romanos
10:17).
--- La fe,
condición para la salvación, no viene por medio de visiones sino por oír la
palabra de Dios.
D.
Ejemplos bíblicos: En todos los casos de conversión en la Biblia, los nuevos
Cristianos fueron convencidos y convertidos a través de la predicación de la
palabra.
1.
La gente en el día de Pentecostés (Hechos 2)
2.
Los samaritanos (Hechos 8)
3.
El eunuco (Hechos 8)
4.
Saulo de Tarso (Hechos 9)
5.
Cornelio (Hechos 10)
6.
Lidia (Hechos 16)
7.
El carcelero (Hechos 16)
Conclusión
El
Espíritu obró en ellos por medio de la predicación del evangelio. Así
convence al pecador hoy en día.
---
El Espíritu nos guía solamente a través de la palabra.
·
Juan 16:13
nos dice que el Espíritu iba a guiar a los apóstoles a "toda la
verdad". No les iba a guiar a una parte de ella y dejar porciones para ser
reveladas en el futuro a través de la iglesia romana, profetas modernos o
nuevas revelaciones. Les iba a guiar a 100% de ella! Los apóstoles y profetas
del primer siglo escribieron esta verdad y ella fue recolectada en el Nuevo
Testamento. Al tener la doctrina escrita por los apóstoles y profetas, por
tanto, tenemos toda la verdad. Si los apóstoles no tuvieron alguna supuesta
"verdad", no es de Dios ya que Jesús prometió a los apóstoles que
ellos la iban a recibir toda.
·
II Timoteo 3:16, 17
nos dice que con escrituras inspiradas podemos ser "perfectos, enteramente
preparado para toda buena obra". ¡No necesitamos más que escrituras
inspiradas!
·
Judas 3
nos enseña que "la fe" (el sistema del Cristianismo) fue revelada una
sola vez. Los que piensan que el proceso de revelación del Espíritu Santo
acerca de la fe cristiana ha sido un proceso continuo a través de los siglos
pasan por alto este texto y contribuyen a la confusión que proviene al aceptar
otras autoridades (como el catecismo, libro de mormón, escritos de Elena White,
profetas modernos del pentecostalismo, etc.) en adición a las escrituras.
Cuidado: Evitemos el
hablar de nuestros sentimientos o impulsos como si por medio de ellos el Espíritu
nos guiara. Tal concepto produce la confusión y contradicción que vemos en el
mundo religioso. Confiemos en la palabra de Dios, la espada del Espíritu,
porque es suficiente para hacer Su trabajo. (I Cor. 14:33)
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